Cambiar de plataforma de email marketing es un momento crítico.
Ya sea que estés dando tus primeros pasos con ActiveTrail o que estés trasladando una actividad de email marketing importante desde otro sistema de envío, existe una tendencia peligrosa entre muchos marketers: tener el dedo demasiado ligero sobre el botón de envío.
Así que antes de hacer clic en Send, es importante conocer un proceso clave: el calentamiento de dominio (Domain Warmup), que determinará si tus correos llegarán a la bandeja de entrada o terminarán en la carpeta de spam.
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ToggleQué es la reputación de envío y por qué determina si llegarás a la bandeja de entrada
Cuando se cambia de plataforma de email marketing, los marketers suelen exportar los datos del sistema anterior e importarlos en el nuevo (en este caso ActiveTrail), conectar los formularios al sistema de envío, transferir o recrear plantillas y automatizaciones y, justo después, empezar a enviar campañas.
Sin embargo, muchos remitentes tienden a saltarse un paso fundamental: el calentamiento del dominio, y se encuentran con que sus correos terminan en spam desde el primer envío.
¿Por qué ocurre esto?
Imagina que decides correr una carrera de 10 kilómetros sin haber entrenado previamente ni haber aumentado progresivamente la distancia de tus entrenamientos. Lo más probable es que termines lesionado. Correr una distancia larga sin una preparación gradual del esfuerzo es arriesgado.
Otro ejemplo claro es el historial crediticio. Para mantener una buena puntuación crediticia debemos demostrar a las instituciones financieras que gestionamos nuestras finanzas de forma responsable. Esta puntuación es fundamental porque influye directamente en nuestra capacidad para obtener crédito del banco.
En el email marketing ocurre algo similar. Cuando conectamos un dominio nuevo o incluso un dominio antiguo que ya ha enviado correos anteriormente a una plataforma de envío, es necesario “poner ese dominio en forma” o, en otras palabras, presentarlo al ecosistema del email y construir una reputación positiva.
Si se trata de un dominio completamente nuevo que empieza a enviar correos por primera vez, es necesario realizar un calentamiento tradicional del dominio, un proceso que suele durar entre seis y ocho semanas.
Si el dominio ya ha enviado campañas anteriormente, por ejemplo, al migrar a ActiveTrail desde otro sistema de email marketing, el calentamiento suele ser más corto.
Por qué es necesario calentar un dominio
El calentamiento del dominio no es necesario únicamente para las marcas que comienzan a utilizar una plataforma de email marketing por primera vez.
Incluso los remitentes experimentados, con listas de suscriptores de alta calidad, deben realizar este proceso cuando cambian de sistema de envío.
Esto se debe a que cualquier cambio o incorporación de infraestructura de envío, como una nueva plataforma de email marketing, diferentes direcciones IP de los servidores o una nueva firma DKIM, influye directamente en la forma en que los proveedores de correo electrónico evalúan ese dominio en su nueva configuración. Este tipo de cambio puede provocar fluctuaciones en la reputación del remitente, y una mala gestión de la transición puede afectar de forma significativa a la entregabilidad del email.
Con el paso de los años, el email se ha convertido en un canal de comunicación fiable y seguro. A ello han contribuido diversos protocolos tecnológicos de autenticación de dominios, así como sistemas avanzados de filtrado de spam, phishing y malware. Además, los proveedores de correo utilizan complejos mecanismos de reputación basados en múltiples señales técnicas y de comportamiento que son monitorizadas por el lado receptor.
Entre los factores que se analizan se encuentran la reputación de la infraestructura de envío, es decir, la reputación de las direcciones IP utilizadas por los servidores de correo como los de ActiveTrail; la reputación del dominio remitente; la reputación de los enlaces incluidos en el mensaje; los protocolos de autenticación del dominio como SPF, DKIM y DMARC; diversos aspectos técnicos como el tamaño de las imágenes o la seguridad de los enlaces; la calidad de las direcciones de correo electrónico de la lista; y también las señales de interacción de los usuarios con los mensajes, como aperturas, clics, respuestas o reportes de spam.
La combinación de todos estos factores determina finalmente el destino del email: puede ser rechazado temporalmente, enviado a la carpeta de spam o cuarentena, o llegar correctamente a la bandeja de entrada del destinatario.
La creciente importancia de la reputación del dominio
En los últimos años, la reputación del dominio remitente se ha vuelto cada vez más importante. Esto se debe en gran parte al hecho de que muchos marketers utilizan infraestructuras de envío compartidas, donde varios remitentes utilizan el mismo grupo de direcciones IP.
Basarse en la reputación del dominio permite que diferentes remitentes que utilizan la misma infraestructura puedan construir una reputación propia alrededor de su dominio. También permite diferenciar distintos tipos de envíos, como correos de marketing, transaccionales u operativos, bajo un mismo dominio o subdominio.
Por ejemplo, Gmail puede identificar y diferenciar la reputación entre diferentes infraestructuras de envío bajo el mismo dominio mediante el uso de firmas DKIM únicas para cada sistema.
Nuevos requisitos para el envío de emails desde 2024
En 2024, los principales proveedores de correo electrónico introdujeron nuevas reglas más estrictas para los remitentes masivos, encabezadas por Gmail y Yahoo, a las que Microsoft se unió posteriormente en 2025. Estas medidas han creado un nuevo estándar en la industria del email marketing.
Una de las exigencias principales es que los correos enviados desde plataformas de email marketing deben utilizar exclusivamente un dominio autenticado. En el pasado era posible enviar campañas desde direcciones como una cuenta personal de Gmail, pero hoy en día es obligatorio utilizar un dominio empresarial verificado.
Aunque estas reglas están dirigidas principalmente a grandes remitentes, en la práctica su aplicación afecta también a remitentes más pequeños. Por ello, se recomienda que cualquier empresa que utilice un sistema de email marketing cumpla con estos requisitos, independientemente del volumen de envío.
Implementar estas prácticas no es complejo y aumenta significativamente la probabilidad de que tus correos lleguen a su destino final: la bandeja de entrada del destinatario.
Un consejo importante es asegurarse de que la dirección de correo empresarial utilizada para enviar campañas mediante ActiveTrail también pueda recibir correos electrónicos. Para ello, se recomienda utilizar servicios profesionales como Google Workspace o Microsoft 365.
Qué es el calentamiento de dominio
Una vez comprendidos los fundamentos de la reputación en el email marketing, resulta más fácil entender la importancia del calentamiento de dominio (Domain Warmup).
Este proceso consiste en construir gradualmente una reputación positiva para tu dominio frente a los proveedores de correo electrónico como Gmail, Outlook o Yahoo.
Cuando un dominio nuevo empieza a enviar grandes volúmenes de correos de forma repentina y sin calentamiento previo, los algoritmos de los proveedores pueden interpretarlo como una actividad sospechosa. Un dominio nuevo, una infraestructura de envío nueva y una reputación aún desconocida pueden provocar bloqueos o que los mensajes se dirijan directamente a la carpeta de spam.
El calentamiento del dominio permite evitar este problema. Al aumentar progresivamente el volumen de envío y dirigir los correos inicialmente a usuarios que muestran señales positivas de interacción, como aperturas, clics o respuestas, demostramos a los proveedores de correo que el dominio es legítimo y que los mensajes enviados aportan valor a los destinatarios.
Tu identidad digital: la autenticación del dominio
Antes de iniciar el proceso de calentamiento, es necesario completar un paso previo fundamental: la autenticación del dominio.
Existen factores que influyen en la reputación del remitente que no están bajo el control directo del marketer, como la asignación de direcciones IP dentro de la infraestructura de envío. Sin embargo, la reputación de tu dominio depende directamente de tus propias prácticas de envío.
Por esta razón, antes de comenzar el calentamiento es imprescindible autenticar el dominio utilizando los protocolos SPF y DKIM, cuyos registros proporciona ActiveTrail y configurar también DMARC, que debe ser gestionado por el propio remitente.
La firma DKIM es especialmente importante porque proporciona una identificación única para la reputación del dominio. Por este motivo, es esencial completar correctamente el proceso de autenticación.
ActiveTrail protege a sus usuarios y no permitirá enviar campañas hasta que el dominio haya sido autenticado correctamente. Cuando el dominio está verificado, declara públicamente que la plataforma de envío está autorizada a enviar correos en su nombre.
Calidad antes que cantidad: preparar los datos antes del calentamiento
Otro paso fundamental antes de iniciar los envíos es mejorar la calidad de las listas de correo. Enviar campañas a listas que no están limpias puede generar un alto número de direcciones inexistentes o inactivas, lo que provocará rebotes duros.
Los proveedores de correo consideran que una tasa elevada de rebotes, por encima de aproximadamente el dos por ciento, es una señal clara de que el remitente no gestiona correctamente sus listas o que ha adquirido direcciones de forma poco fiable.
Por esta razón, antes de comenzar el calentamiento del dominio es recomendable utilizar servicios de verificación de correos electrónicos que permitan eliminar direcciones incorrectas o inválidas.
Sin embargo, es importante recordar que estos servicios no pueden garantizar la eliminación de todas las trampas de spam, ya que muchas de ellas son direcciones activas que resultan difíciles de detectar.
Preparar los datos para el calentamiento
La estrategia de calentamiento de dominio más adecuada dependerá de varios factores, como la frecuencia prevista de envío y la calidad de los datos disponibles.
Si dispones de datos de interacción de una plataforma de envío anterior, es recomendable exportarlos y preparar una lista de contactos que hayan mostrado interacción reciente con tus correos, como aperturas o clics.
La lógica del calentamiento de dominio consiste en comenzar enviando campañas a los destinatarios más comprometidos y aumentar progresivamente el volumen de envío. De este modo, se construye una reputación positiva paso a paso.
No existe una estrategia única válida para todos los casos. Los remitentes que envían correos diariamente suelen experimentar un proceso de calentamiento más rápido que aquellos que envían campañas una vez por semana o cada dos semanas.
La clave del éxito está en seleccionar cuidadosamente a los destinatarios durante las primeras semanas. Deben ser contactos que hayan abierto o hecho clic en correos recientemente, usuarios que se hayan suscrito recientemente a la lista o personas que tienden a responder a los emails y generar interacción.

Cómo preparar la lista de destinatarios para el calentamiento
Si estás migrando a ActiveTrail desde otra plataforma de email marketing, asegúrate de transferir los datos de engagement desde el sistema anterior.
Crea en ActiveTrail los siguientes segmentos, incluyendo destinatarios de los últimos meses (entre 1 y 6 meses, según el tamaño de tu lista):
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Destinatarios que confirmaron recibir comunicaciones (consentimiento).
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Abrieron emails y también hicieron clic.
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Hicieron clic en emails.
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Respondieron (reply) a emails.
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Abrieron emails.
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Se unieron a la lista en los últimos 30 días.
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Inactivos (no abrieron ni hicieron clic).
Nota sobre las tasas de apertura:
Debido a los cambios de privacidad de Apple (Apple MPP), Apple puede abrir emails de forma programática. Como resultado, las tasas de apertura pueden estar infladas y no reflejar necesariamente aperturas reales de usuarios.
Nota sobre el volumen de contactos para el calentamiento:
Existen estrategias de calentamiento en las que cada destinatario recibe solo un email durante todo el proceso.
Si el volumen de datos es limitado, será necesario diseñar un plan en el que cada destinatario reciba más de un envío durante el periodo de calentamiento.
De este enfoque también dependerán los diferentes contenidos que tendrás que preparar durante el periodo de calentamiento.
Cuidado con los atajos: el calentamiento con herramientas automáticas
Quizás hayas oído hablar de herramientas automáticas de calentamiento de dominio que prometen resultados rápidos enviando emails a redes de direcciones que responden de forma artificial o sacan correos de la carpeta de spam.
Para la mayoría de los remitentes que migran a una plataforma moderna como ActiveTrail, estas herramientas pueden causar más daño que beneficio.
Los principales proveedores de email conocen bien las listas de direcciones utilizadas por estas herramientas, y utilizarlas puede generar una huella que identifique tu dominio como alguien que intenta manipular el sistema.
La forma más segura y eficaz sigue siendo el calentamiento clásico:
configuración técnica correcta, verificación rigurosa de las listas y envíos progresivos a destinatarios reales que realmente quieren recibir tus emails.
¿Cómo saber si el calentamiento funciona? Seguimiento de métricas
Durante el proceso de calentamiento, es importante monitorizar tanto métricas positivas como negativas.
Uno de los indicadores positivos es la tasa de apertura, que debería aumentar gradualmente hasta alcanzar niveles normales (más del 20%).
Al mismo tiempo, es recomendable configurar y monitorizar métricas en Google Postmaster Tools, una herramienta gratuita de Google que permite analizar indicadores básicos de deliverability, como:
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La tasa de reportes de spam, que debería ser inferior al 0,3%.
Nota:
Si tus emails llegan directamente a spam, es posible que la tasa de reportes de spam sea baja, ya que los usuarios ni siquiera verán tus mensajes en la bandeja de entrada.
También conviene vigilar métricas negativas en la plataforma de envío, como los soft bounces relacionados con problemas de entregabilidad.
En algunos casos, el proceso de calentamiento puede no avanzar correctamente o hacerlo más lentamente de lo esperado. Cuando esto sucede, la mejor estrategia es reducir el volumen diario de envíos e incluso retroceder algunos días en el plan de calentamiento.